Montacargas para personas: principales usos

montacargas para personas

Los ascensores de servicio en edificios antiguos, los pequeños elevadores domésticos o ascensores y plataformas para salvar eventuales barreras arquitectónicas para personas con limitaciones de movilidad son solo algunos ejemplos de los dispositivos elevadores a los que, en ocasiones, nos referimos como montacargas para personas. Sin embargo, en realidad los montacargas para personas como tal, no existen y nos estamos refiriendo en realidad a elevadores domésticos.

De acuerdo con la normativa EN 80-20de AENOR que se aplica a ascensores y la directiva de la Unión Europea de ascensores , se consideran ascensores aquellos dispositivos cuya velocidad sea superior a los 0,15 metros por segundo y elevadores a los que estén por debajo o igualados con esa cifra.

En el caso de los montacargas para personas su velocidad está limitada a los 0,15 metros por segundo por lo que, a menudo, cuando nos referimos a montacargas para personas en realidad estamos hablando de elevadores verticales.

Estos montacargas para personas, microascensores o elevadores verticales son idóneos para salvar barreras arquitectónicas en el caso de personas con necesidades de movilidad específicas (como personas de la tercera edad o que sufren algún tipo de minusvalía física) o para garantizar desplazamientos en lugares de pocas plantas y en los que el uso no intensivo del dispositivo o la poca distancia de recorrido hacen posible la utilización de elementos de elevación distintos al ascensor tradicional.

Velocidad: la principal diferencia

La principal diferencia entre los ascensores comunes y los conocidos como montacargas para personas es su limitación de velocidad. Sin embargo, lejos de ser un problema esto se convierte en una ventaja si nos fijamos en el precio. Y es que, en lugares con alturas reducidas y un uso limitado del elevador, al tener menos velocidad permitida los requisitos de instalación son menores, así como su coste de instalación, mantenimiento y conservación.  Esto es: los costes que se asumirán tanto para el montaje como debidos al uso serán menores que si instalamos un ascensor clásico.

Instalación

En lo que se refiere a la instalación de los montacargas para personas esta puede llevarse a cabo en el interior de edificios residenciales, viviendas unifamiliares o locales públicos como en zonas exteriores o de acceso previo.